¡Los Primeros Cinco Presidentes Dominicanos que Forjaron la Nación!

  • ¡Los Primeros Cinco Presidentes Dominicanos que Forjaron la Nación!

Santo Domingo, Rep. Dom. Desde 1844, año de la proclamación de la independencia nacional, la República Dominicana inició su vida republicana bajo el liderazgo de sus primeros gobernantes: Pedro Santana, Manuel Jimenes, Buenaventura Báez, Manuel de Regla Mota y José Desiderio Valverde. Cada uno enfrentó grandes desafíos políticos, militares y sociales mientras trabajaban en la organización del naciente Estado y la defensa de la soberanía nacional.

Pedro Santana Familias, fue presidente por tres ocasiones desde 1844-1848, 1853-1856 y 1858-1861.

Presidente de la Junta Central Gubernativa y jefe Supremo por la voluntad del pueblo y del ejército, presidente Constitucional de la República.

Fue un hacendado, febrerista, militar, político, ex mason, noble y caudillo hispano-dominicano que se destacó en la Guerra de Independencia dominicana infligiendo derrotas decisivas a las fuerzas haitianas, se desempeñó en tres ocasiones como presidente constitucional de la Republica Dominicana, siendo el primero en ejercer el cargo y fue el artífice de la reincorporación de Santo Domingo, a la monarquía hispánica y condecorado como caballero de la Orden de Isabel la Católica y Carlos III.

Nació el 29 de junio de 1801 en la ciudad de Concepcion de Hincha, la tercera mayor ciudad de Santo Domingo, excolonia española que había sido recién anexionada por Francia el 16 de enero de 1801. Sus padres fueron Petronila Familias Carrasco y Pedro Santana, ambos de origen canario y propietarios de tierras en el valle del Artibonito.

Pedro se dedicaría en haciendas y cortes de madera, tras haber asistido a la escuela seybana donde aprendió a leer de corrido, la caligrafía y realizar operaciones matemáticas básicas. Durante su adolescencia, solo leyó el catecismo.

Pedro fue incorporado en la Guardia Nacional haitiana, ya que era obligatorio, y se desempeñó en la caballería, llegando a ascender a Capitan. También obtuvo el cargo de vocal del consejo de notables o regidor del ayuntamiento de la ciudad del Seybo.

La primera novia de Santana fue la doncella María del Carmen Ruiz, apodada Maruca, descrita como muy hermosa y simpática.

Desafortunadamente, cuando todo estaba listo para su matrimonio, Ruiz viajó hacia la Villa de San Dionisio de Higuey, para cumplir una promesa a Nuestra Señora de la Altagracia y cuando regresaba al Seybo, su caballo se asustó resultando un accidente y su fallecimiento. Este suceso le causó una profunda depresión y tristeza a Pedro, por lo que su hermano Ramón decidió llevarlo consigo a visitar su novia Froilana Febles Rivera, que residía en el Seybo.

Pedro se enamoró de la suegra de su hermano, doña Micaela Antonia Rivera de Soto, la rica viuda del hacendado Miguel Febles Valenilla (quien fuera uno de los hombres más ricos del territorio dominicano), y se casó con ella. Este matrimonio fue muy infeliz, pero le otorgó a Pedro poder e influencia en el Sureste dominicano.

Manuel José Jimenes González, presidente de la Republica Dominicana en el período 1848-1849.

Durante su mandato, Manuel Jimenes enfrentó crecientes dificultades para mantener el control del poder. Entre sus decisiones más controvertidas se encuentra la disolución del cuerpo de infantería del Ejército, con el objetivo de que sus miembros se dedicaran a labores agrícolas. Esta medida, junto con su resistencia al retorno de algunos miembros del movimiento trinitario a pesar de haberles otorgado una amnistía general, provocó el descontento entre sus partidarios.

Manuel Jimenes nació el 14 de enero de 1808 en Baracoa, Guantánamo, Cuba Fue hijo de Juan Jimenes y Altagracia González, dominicanos exiliados tras la ocupación de Santo Domingo por las tropas napoleónicas y la inestabilidad generada en la isla.

Entre 1810 y 1812, siendo aún un niño, Jimenes regresó con su familia a Santo Domingo, donde sus padres recuperaron las propiedades. En este entorno rural, recibió su educación y creció vinculado a las actividades económicas de su familia, que incluían negocios agrícolas, ganaderos y alambiques. Siguiendo esta tradición, también se dedicó a estos sectores productivos.

Según su descendiente José Antonio Jimenes Hernández, Manuel era un estudiante universitario y, de acuerdo con las notas del arzobispo Fernando Arturo de Merino, incluso llegó a ser clérigo y estuvo a punto de ser ordenado sacerdote a la edad de 18 años.

Manuel Jimenes contrajo matrimonio por primera vez con María Francisca Ravelo de los Reyes el 19 de agosto de 1835, en la ciudad de Santo Domingo. De esta unión nacieron cinco hijos: María del Carmen, Isabel Emilia, María de los Dolores, Manuel María y Manuel de Jesús.

Posteriormente, el 21 de mayo de 1849, contrajo segundas nupcias con Altagracia Pereyra Pérez, con quien tuvo un hijo, Juan Isidro Jimenes Pereyra, quien años más tarde se destacaría como presidente de la República Dominicana en dos ocasiones, consolidando así el legado político de su padre.

Jimenes era conocido por su afición a las peleas de gallos, una actividad popular en la sociedad dominicana del siglo XIX. Falleció el 22 de diciembre de 1854 en Puerto Principe, Haití, en donde se encontraba exiliado tras su salida del poder. Sus restos fueron repatriados en 1889 y trasladados al cementerio municipal de Monte Cristi, donde descansan actualmente.

Ramón Buenaventura Báez Méndez, presidente por cinco ocaciones 1849-1853, 1856-1858, 1865-1866, 1868-1874 y 1876-1878. 

Nació en Rincon, Puerto Rico el 14 de julio de 1812, falleció el 14 de marzo de 1884, en el Puerto Rico, fue conocido como “El Jabao”. Fue un político y militar dominicano. Presidente de la Republica Dominicana en cinco ocasiones de manera constitucional y en una ocasión más de manera extraoficial.

El padre de Buenaventura Báez fue Pablo Altagracia Báez, hijo del presbítero Antonio Sánchez de Valverde y Diaz de Ocana (1734-1791) y de la señora Josefa Morales y que al nacer fue abandonado en la iglesia de San Nicolás de Bari en Santo Domingo; aprendió el oficio de platero por un inmigrante francés que lo adoptó, luego se mudó a Azua de Compostela donde se convirtió en un rico comerciante propietario de muchos esclavos, llegando a ser el alcalde en 1821.

En enero de 1822 proclama la anexión de Azua a la Republica de Haiti.

Su esposa, María Quezada, no pudo darle hijos, por lo que engendró al menos 10 hijos extramatrimoniales. La madre de Buenaventura Báez fue Juana Méndez una esclava del señor Pablo Báez.

Tuvo 6 hermanos (Damián, Carlos, Altagracia, Félix, Irene y Rosa) y al menos tres medios hermanos (Remigio Valentín, y José Ramírez Báez)

Estudió en Europa, donde aprendió a hablar varios idiomas tales como el francés, inglés y entendía creole. Fue Diputado por Azua a la Constituyente Haitiana, habiendo, con anterioridad, participado activamente en el movimiento reformista que derrocó a Boyer.

A partir de su segundo período, sus gobiernos se caracterizaron por ser muy corruptos y por gobernar en beneficio de su fortuna, siendo el acto más destacado el cometido en 1857 cuando compró con moneda inorgánica la cosecha récord de tabaco, que era el principal producto de exportación del país, y que luego vendió quedándose con las divisas; la moneda emitida por el gobierno se devaluó en 1000 %, causando la ruina de los productores tabacaleros.

Estudios genealógicos han identificado a Buenaventura Báez como el padre de la oligarquía dominicana, debido a que sus descendientes son los que hoy dominan la vida política y económica de la República Dominicana.

Manuel de Regla Mota y Álvarez, fue 26 de mayo de 1856 hasta el 8 de octubre de 1856

Nació en Villa de Bani, Santo Domingo, el 21 de noviembre de 1795 y falleció de Villa de Bani, en Santo Domingo el 1 de mayo de 1864) fue un político y militar dominicano.

Sus padres fueron Antonio Mota y María Álvarez Fuentes y su cónyuge Joaquina Carmona.

Al proclamarse la República es nombrado coronel de las llamadas Milicias Nacionales. Los mandos le encargan la defensa de la frontera con Haití en el área de San Cristobal y Bani. Al estallar las hostilidades ocupa con sus tropas el puesto de «Las Hicoteas”. Allí sufre un serio revés del que sacó buenas lecciones. Desde entonces Regla Mota actuó con una mayor prudencia en todas sus acciones.

En la provincia de Azua ejerce un mandato riguroso. Pone en orden a la región y toma las medidas necesarias para que acaben los desmanes del movimiento independentista y se devuelvan propiedades y ganado a sus dueños.

Regla Mota fue siempre un hombre de Santana.  El caudillo apreciaba en él su seriedad y honestidad. Primer ministro de Guerra y Marina, después vicepresidente y más tarde presidente. Toda su carrera política discurre bajo la sombra próxima o lejana de Santana.

Tras la renuncia del presidente Santana, en su calidad de vicepresidente, en mayo de 1856 asume la presidencia de la República. De Regla Mota recibió un país arruinado por la guerra con Haití y emisiones monetarias sin respaldo, por lo que sacó del ejército a una parte de los militares porque el gobierno no tenía fondos para pagar los salarios. Esta situación fue aprovechada por el cónsul español Antonio María Segovia, quien expresó su apoyo al exiliado Buenaventura Báez, para que retornara al poder.

Báez regresó al país y producto de un acuerdo político con el presidente de Regla Mota y sus aliados, fue nombrado nuevo vicepresidente, para luego proceder a la renuncia del jefe del Estado, y Báez asumir el poder. Manuel de Regla Mota, como parte del acuerdo, declaró una ley de amnistía, renunció a la presidencia de la República en octubre de 1856 y entregó el poder al vicepresidente Buenaventura Báez, en conformidad a la Constitución de 1854.

Finalmente, Antonio María Segovia logró que no sólo Santana sino también su sustituto, Regla Mota, desaparecieran de la escena política para jugar la carta de Baez.

Esta campaña de hostilidad, teledirigida por el cónsul español contra Santana fue tan intensa que el viejo caudillo tuvo que abandonar el país. Regla Mota, un leal amigo de su jefe natural, Santana, también abandonó el territorio dominicano.

José Desiderio Valverde Pérez, fue presidente desde 7 de julio de 1857-31 de agosto de 1858.

La Asamblea Constituyente, conforme a la nueva Constitución de Moca del 15 de febrero de 1858, confirmó a Valverde como presidente constitucional desde el 1.º de marzo, y se logró con la ayuda de Santana, la capitulación de Báez.

Siendo expresidente, colaboró con la administración española, al volver a integrarse la isla con España, pero al declararse por segunda vez la independencia, optó por el exilio. Volvió a la isla a muy avanzada edad, donde falleció y fue sepultado.

Fue hijo de José María Valverde y Teresa Pérez. Descendiente de Francisco Valverde Álvarez de Toledo, el cual era originario de Caceres (Extremadura, España) familiar de Francisco Pizarro y sobrino de los Condes de Oropesa.

Estos Valverde llegaron a Hispanoamérica junto con Francisco Pizarro, interviniendo activamente en la conquista del Peru, destacando el hermano menor de Don Francisco Valverde, Fray Vicente Valverde. Este Fray Vicente Valverde fue quien bautizó al emperador Atahualpa siendo nombrado primer Obispo de Cuzco.

Una rama descendiente de Don Francisco Valverde permaneció en Perú, donde llegaron a ostentar el Título de condes de las Lagunas (título creado el 1 de marzo de 1715). En julio de 1821, el entonces conde de las Lagunas firmó, junto al general José de San Martin, el Acta de Independencia del Perú.

Otra rama, también descendiente de Don Francisco Valverde, se afincó en la República Dominicana, donde obtuvieron diversos señoríos, por parte de los reyes de España, acumulando grandes extensiones de tierras y siendo una de las familias terratenientes más importantes del país.

Se casó el 26 de febrero de 1848 en Santiago con Ana Rosa Mallol Olmedo  (1822-1905), hija de Cipriano Mallol y Juana Olmedo Correa. Procrearon siete hijos: Ana Rita, José Cipriano, José Emilio, Manuel Desiderio, Julia Ercilia, José Desiderio y José Desiderio Rafael.

De estos Valverde dominicanos procedía el padre de Don José Desiderio Valverde.

Fuente: wikipedia